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"Retrato de un loco, que sufre de la ilusión de un comandante", Theodore Gericault - descripción


Retrato del loco, que sufre de manía comandante - Theodore Gericault. 65 x 86 cm

Los retratos más famosos en las obras de Gericault son 10 obras dedicadas a los locos. Con su objetivo, Gericault, junto con el cliente, un médico psiquiatra Jorge, vio en una exhibición detallada de los cambios en la cara de la persona bajo la influencia de cualquiera de las manías.

Solo 5 retratos han sobrevivido hasta nuestros días, y en uno de ellos el pintor representaba a un hombre de mediana edad que se imagina a sí mismo como un gran comandante. Un hecho interesante es que el momento de escribir la pintura coincide con la muerte de Napoleón en la remota isla de Santa Elena. ¿Es una coincidencia ...

El espectador ve a un hombre cuya imagen y rostro están en aparente discordia. Tiene una postura recta y orgullosa. El héroe está vestido con una camisa blanca, sobre la cual se arroja un trozo de tela (capa, manto?), Y un impresionante medallón adorna el cofre. Sin embargo, el rostro del paciente expresa alienación: está muy lejos en sus pensamientos, donde dirige un ejército valiente con una mano audaz. Pero vemos a un anciano frente a nosotros con una cara amarillenta, un rastrojo descuidado, en cuya cabeza hay una gorra ridícula con un cepillo inapropiado. El papel principal aquí, sin duda, lo juegan los ojos: vacío y al mismo tiempo ocupado con alguna fantasía extraña. El héroe no mira al espectador: la vida que lo rodea es indiferente.

El autor elimina la importancia del fondo: Gericault sumerge a sus personajes en un escenario negro, contra el cual sus rostros con signos de enfermedad mental parecen aún más expresivos. El pintor solo resalta la cara y la camisa blanca como la nieve.

Vale la pena señalar el humanismo de Gericault en relación con el héroe. Además de curiosidad, compasión y, lo más importante, respeto, se leen claramente aquí. El maestro reconoce en él a una persona común que tuvo que enfrentar un desastre. Por otro lado, el artista no dramatiza la trama: no hay gemidos y un llamado a la pena. Gericault escribe de manera imparcial y honesta lo que ve, y en esta honestidad se lee la manifestación más elevada de la humanidad.


Ver el vídeo: Cómo hacer el dibujo de un retrato (Enero 2022).